Archive for 30 Septiembre, 2017

Nicolás Veracierta vio: El arroz y el agua en Doñana

Adaptarse es la solución

El Cambio Climático constituye un desafío mundial, que genera graves y crecientes consecuencias locales. El estudio que difundió la publicación Gestión de Recursos Hídricos, sostiene que la aceleración que experimenta el cambio climático ya está afectando a la producción de arroz, al ecosistema natural de los humedales del Parque de Doñana y, por tanto, a la disponibilidad de agua de riego, para la agricultura local.

El objetivo de esta investigación, fue identificar la existencia de opciones flexibles, que permitiesen una adaptación al contexto ambiental, social y político local, mediante la combinación de metodologías cualitativas y cuantitativas que incluyen la participación activa de diversos grupos de interés.

 

La producción de arroz en los humedales costeros de Doñana, ayuda al control de las inundaciones y al mantenimiento del hábitat de un sinfín de especies protegidas, como es el caso del lince ibérico o el águila imperial.

El cultivo del arroz en la Península Ibérica data del siglo X. En la actualidad dicho cultivo representa cerca de una cuarta parte, de la producción total de este cereal de la Unión Europea y las plantaciones se encuentran en su gran mayoría en los humedales costeros, que presentan inundaciones permanentes.

 

Gestión sostenible del agua

Según los autores del estudio, el problema más grave que se presenta es que, la gestión del agua que se realiza de forma intensiva, está deteriorando grave y rápidamente el suministro de agua dulce, por lo que trataron de explorar las posibles soluciones, desde dos puntos de vista.

El primero es el tema político que resulta esencial, puesto que se requieren opciones de políticas específicas para la gestión eficiente del agua y el otro, es la adaptación de la agricultura del arroz, a los desafíos que presenta el Cambio Climático.

 

El primer punto se abordó mediante un modelo de simulación desarrollado por UPM denominado WAAPA, que presenta diferentes posibles resultados en cuanto a la disponibilidad de agua dulce, tratando de buscar las mejores estrategias, que implicarían la acción conjunta de los diferentes grupos de interés: gobiernos, agricultores y ambientalistas.

Para el segundo punto, la investigación fue del tipo participativa, buscando enmarcar las opciones de adaptación a los diferentes contextos locales: ambiental, político y social, puesto que, los procesos de decisión para optar por las alternativas más adecuadas, varían según las opiniones de los involucrados, pero los subsidios y la implantación de nuevas infraestructuras, parecen ser las mejores soluciones propuestas.

 

Una de las conclusiones del estudio apunta a que, una política que bregue por mejorar y potenciar al uso del agua en zonas urbanas, tendría efectos positivos en la disponibilidad de agua para el riego, pero también deben imponerse políticas de adaptación para evitar las reducciones para uso ambiental.

Las simulaciones dejaron muy claro, que la solución no solo es mejorar la disponibilidad del agua, puesto que su efecto no fue significativo, pero la adopción de dichas políticas resulta especialmente controvertida para los interesados, un dato muy relevante a la hora de tomar decisiones.

 

Con los datos que ha proporcionado el estudio se elaborarán una serie de opciones de adaptación final, dentro del marco del programa que apunta a la adaptación al Cambio Climático, constituyendo la investigación una contribución muy significativa a la definición de lo que debe ser la producción sostenible del arroz, en Europa.

REDACCION/ECOTICIAS.COM

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Nicolás Veracierta vio: Ciencia ciudadana en ‘1m2 por las playas y los mares’ para conocer el littering marino y de costas

Ciencia ciudadana en ‘1m2 por las playas y los mares’ para conocer el littering marino y de costas
  • La acción se prolongará hasta el 8 de octubre con batidas de limpieza en cerca de 70 puntos costeros organizados por colectivos de diversa índole.
  • Los datos obtenidos en esta campaña de ciencia ciudadana se integrarán en la base de datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.
  • Con este programa, LIBERA se suma a las actividades con motivo del Día de las Aves, que celebra su 30ª edición este fin de semana.

El abandono de residuos en playas, mares y océanos se ha convertido en un problema global que amenaza a la biodiversidad marina. Conscientes de este problema, LIBERA ha puesto en marcha la campaña ‘1m2 por las playas y los mares’, en el que entidades, asociaciones y grupos de interés salen desde hoy a las playas para estudiar y caracterizar las basuras abandonadas en nuestras costas y mares. El objetivo es recoger datos para conocer el volumen, cantidad y tipología de las basuras flotantes y depositadas en las playas, con el fin de plantear estrategias más eficientes y efectivas para frenar el littering marino. La actividad coincide con la 30ª edición del Día de las Aves, que se celebra este fin de semana en Europa y Asia. Las aves marinas, indicador de la salud de los mares, es el grupo más amenazado de la avifauna y está seriamente afectado por el littering.

La iniciativa se desarrolla en casi 70 puntos costeros de 23 provincias de nuestro país gracias a la participación de numerosos colectivos comprometidos con la preservación de los mares y su biodiversidad. Entre las entidades participantes, que van desde el ámbito científico hasta el medioambiental, se encuentran la Universidad de Vigo, la Asociación Guías de Doñana, la Escuela de Buceo Ecodive, Surfriders, PROMEMAR, Ecologistas en Acción o la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE).

Entre otros puntos, se llevarán a cabo acciones de caracterización en el Rincón de la Victoria (Málaga, 1 de octubre), la playa de Matalascañas (Huelva, 1 de octubre), la playa de Vera (Almería, 2 de octubre), El Albir (Alicante, 6 de octubre), Praia de San Xián (Pontevedra, 30 de septiembre), playa del Saler (Valencia, 30 de septiembre), Platja Larga (Tarragona, 7 de octubre), Punta del Hidalgo (Santa Cruz de Tenerife, 7 de octubre), el Cabo de Palos (Murcia, 8 de octubre) o la Playa del Tranqueru (Asturias, 30 de septiembre).

Una vez más, la sociedad vuelve a responder muy positivamente a esta llamada a la acción. Ahora, gracias al proyecto LIBERA y a la iniciativa de ‘1m2 por las playas y los mares’, podremos determinar el volumen, la cantidad y la tipología de las basuras y, así, centraremos nuestros esfuerzos en realizar acciones concretas para encontrar las mejores soluciones a este grave problema que es el littering”, ha asegurado Óscar Martín, consejero delegado de Ecoembes.

Recopilando información sobre el estado de nuestras costas

Las entidades que salen a liberar de basura los mares y playas de nuestro país utilizarán la aplicación móvil MARNOBA, desarrollada por la Asociación Vertidos CeroKAI Marine Services, una plataforma que busca recopilar, almacenar y mostrar información sobre las basuras marinas de nuestras costas y cuyos datos se integrarán en la base del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente. Así, la app MARNOBA permite guardar y enviar la información obtenida sobre basuras marinas, logrando así un conocimiento más profundo, no solo de la tipología de residuos que aparecen en el medio marino, sino sobre su origen y vías preferentes de trasporte y deposición.

La avifauna marina alerta

Al estar ubicadas en la parte alta de la cadena trófica, las aves marinas, el grupo más amenazado de la avifauna, son un indicador clave del estado de conservación de mares y océanos. No traen buenas noticias: un estudio, publicado en PNAS por investigadores australianos e ingleses,  sobre 135 especies de aves marinas entre los años 1962 y 2012, reportaba que el 59% de ellas había ingerido plástico y que un 29% presentaba restos de plásticos en el estómago. Lejos de mejorar, las cifras de ingesta de plásticos están aumentando y de acuerdo con las expectativas, se estima que la tasa podría alcanzar al 99% de todas las especies de aves marinas para el año 2050.

Los efectos sobre las aves son más difíciles de demostrar, pero incluyen la muerte de algunos ejemplares por obstrucción del tracto digestivo, enredos diversos, y el incremento de compuestos tóxicos desprendidos por los plásticos y absorbidos a través del sistema digestivo. Entre otros factores, algunas aves ingieren los materiales plásticos al confundirlos con su alimento. En efecto, ciertas aves marinas tienen un potente sentido del olfato, y se guían por él para hallar su alimento. A menudo utilizan el dimetilsulfato como guía, un compuesto químico que desprende el plancton. Este mismo compuesto también lo desprende el plástico en descomposición, lo que daría pie a la confusión. El hallazgo fue publicado en la revista Science Advance hace apenas un año, por investigadores de la Universidad de California.

En este sentido, Asunción Ruíz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife, ha afirmado que “las aves son un indicador clave sobre la salud de los ecosistemas y, en el medio marino, llevan años dando la voz de alarma. Hemos convertido nuestros océanos en auténticos vertederos y, si no actuamos con rapidez, podemos poner las cosas muy difíciles a especies en serio peligro de extinción. Es el caso, por ejemplo, de la pardela balear, el ave más amenazada de Europa.  Una vez más, las aves nos alertan de que es necesario avanzar hacia un modelo de residuos cero”.

Sobre SEO/BirdLife

 

SEO/BirdLife (seo.org) es la organización ambiental decana en España, con más de 60 años de historia. Con las aves como bandera, indicador reconocido por Eurostat para medir la salud del medio ambiente, esta ONG declarada de interés público trabaja para garantizar la conservación de la biodiversidad, promover la educación ambiental y generar conocimiento científico a través de sus programas de ciencia ciudadana, que movilizan a más de 9000 voluntarios cada año, convirtiendo a SEO/BirdLife que en la organización ambiental española con mayor número de colaboradores.

 

Sobre Ecoembes

 

Ecoembes (www.ecoembes.com) es la entidad sin ánimo de lucro que gestiona la recuperación y el reciclaje de los envases de plástico, las latas y los briks (contenedor amarillo) y los envases de cartón y papel (contenedor azul) en toda España.

En 2016, se reciclaron más de 1,3 millones de toneladas de envases ligeros y envases de cartón y papel en todo el territorio nacional, alcanzando una tasa de reciclado de 76%. Gracias a este porcentaje, se obtuvieron numerosos beneficios ambientales, como evitar la emisión de 1 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera o ahorrar 7 millones de MWh, es decir, el equivalente al consumo eléctrico anual de más de 700.000 hogares españoles. Asimismo, se ahorraron 20,1 millones de metros cúbicos de agua.

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Nicolás Veracierta vio: El Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón tramitó 35 incidentes ambientales en el último trimestre

Así, según ha informado el Consistorio, en concreto esta unidad de la Policía Local ha abierto 30 actas de inspección. De ellas siete estaban relacionadas con nubes de humo procedentes de la empresa Arcelor Mittal; una por quema ilegal de rastrojos; tres por manchas de vertidos en cauce de ríos y 19 vertederos ilegales.

El Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón ha tramitado en el último trimestre 35 incidentes ambientales, detectados tanto por la Unidad de Vigilancia Ambiental del Ayuntamiento de Gijón como por las empresas que han originado el incidente.

Así, según ha informado el Consistorio, en concreto esta unidad de la Policía Local ha abierto 30 actas de inspección. De ellas siete estaban relacionadas con nubes de humo procedentes de la empresa Arcelor Mittal; una por quema ilegal de rastrojos; tres por manchas de vertidos en cauce de ríos y 19 vertederos ilegales.

En el caso de los vertederos ilegales, de los 19 de ellos trece han sido denunciados a través de las cámaras de fototrampeo instaladas.

Con respecto a los incidentes reportados al Servicio de Medio Ambiente por las propias empresas, cuatro incidentes han sido originados por Arcelor Mittal y un incidente por EDP.

El Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Gijón ha tramitado en el último trimestre 35 incidentes ambientales, detectados tanto por la Unidad de Vigilancia Ambiental del Ayuntamiento de Gijón como por las empresas que han originado el incidente.

Así, según ha informado el Consistorio, en concreto esta unidad de la Policía Local ha abierto 30 actas de inspección. De ellas siete estaban relacionadas con nubes de humo procedentes de la empresa Arcelor Mittal; una por quema ilegal de rastrojos; tres por manchas de vertidos en cauce de ríos y 19 vertederos ilegales.

En el caso de los vertederos ilegales, de los 19 de ellos trece han sido denunciados a través de las cámaras de fototrampeo instaladas.

Con respecto a los incidentes reportados al Servicio de Medio Ambiente por las propias empresas, cuatro incidentes han sido originados por Arcelor Mittal y un incidente por EDP.

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Nicolás Veracierta vio: El Infoca extingue el incendio forestal de Ronda en la zona no militar

Así lo ha publicado el Infoca en su cuenta de Twitter a las 12.50 horas de este miércoles, agregando que está pendiente la medición de la superficie afectada y detallando que en la zona militar se encuentran actuando la Unidad Militar de Emergencias (UME).

El Dispositivo para la Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Andalucía, Plan Infoca, ha dado por extinguido el incendio forestal en Ronda (Málaga) en la zona no militar, originado a las 19.30 horas de este pasado martes en Las Navetas.

Así lo ha publicado el Infoca en su cuenta de Twitter a las 12.50 horas de este miércoles, agregando que está pendiente la medición de la superficie afectada y detallando que en la zona militar se encuentran actuando la Unidad Militar de Emergencias (UME).

En el fuego, que se ha dado por controlado a las 7.47 horas, han trabajado 27 bomberos del Infoca, dos técnicos de operaciones, tres agentes de medio ambiente, el director del Centro Operativo Provincial, una unidad móvil de meteorología y transmisiones, y tres vehículos autobomba.

El Dispositivo para la Prevención y Extinción de Incendios Forestales de Andalucía, Plan Infoca, ha dado por extinguido el incendio forestal en Ronda (Málaga) en la zona no militar, originado a las 19.30 horas de este pasado martes en Las Navetas.

Así lo ha publicado el Infoca en su cuenta de Twitter a las 12.50 horas de este miércoles, agregando que está pendiente la medición de la superficie afectada y detallando que en la zona militar se encuentran actuando la Unidad Militar de Emergencias (UME).

En el fuego, que se ha dado por controlado a las 7.47 horas, han trabajado 27 bomberos del Infoca, dos técnicos de operaciones, tres agentes de medio ambiente, el director del Centro Operativo Provincial, una unidad móvil de meteorología y transmisiones, y tres vehículos autobomba.

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Nicolás Veracierta vio: Máster en Gestión Integrada de la Calidad, la Seguridad y el Medio Ambiente, no dejes escapar esta oportunidad

El Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona (IL3-UB) es un centro innovador, que concentra la formación de la UB orientada a desarrollar y mejorar el potencial profesional de los participantes en sus programas.

Lugar de celebración: Barcelona

Fecha de Inicio: 16 / 10 / 2017

Fecha Fin: 31 / 08 / 2018

Modalidad: Presencial, Barcelona http://www.il3.ub.edu/track/es/22389/3205

La universidad de Barcelona, a través de su Instituto de Formación Continua (IL3-UB), presenta una nueva edición del Máster en gestión Integrada de la Calidad, la Seguridad y el Medio Ambiente. El Máster, pionero en su creación, se ha ido actualizando constantemente según las necesidades del sector.

¿Por qué escoger este Máster?

  • La gestión integrada da herramientas para optimizar los recursos funcionales de la organización para alcanzar los objetivos de la organización. No pretende fijar objetivos específicos de calidad, sino objetivos sobre las cuestiones que la organización debe mejorar para asegurar el éxito de la organización. Cada vez más, las organizaciones utilizan sus sistemas de gestión integrados para desplegar su plan estratégico.
  • Los sistemas de gestión integrados son conjuntos de herramientas. No solo aprenderás a usar las herramientas, sino también a ajustarlas a las necesidades específicas de tu organización.
  • Los contenidos ya están adaptados a los requisitos de las nuevas normas calidad y medio ambiente 9001:2015, 14001:2015, y la próxima norma de seguridad y salud UNE-EN ISO 45001

El Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona (IL3-UB) es un centro innovador, que concentra la formación de la UB orientada a desarrollar y mejorar el potencial profesional de los participantes en sus programas.

Más información (precio, programa, profesorado, etc) en la WEB DEL MÁSTER

En la web encontrarás un Formulario de Solicitud de Información para resolver todas tus dudas.

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Nicolás Veracierta vio: El Mar Menor continúa en la cuerda floja

Hace un año bañarse en el Mar Menor era todo un desafío. Su fondo fangoso y sus aguas verde oscuro no permitían ver el fondo, y su deteriorado aspecto se asemejaba más a un pantano que a una laguna salada. Resguardada por un cordón de arena que la protege casi por completo del Mediterráneo, al sudeste de España se encuentra esta laguna salada con miles de años de vida que la convierten en la de mayor extensión de Europa: el Mar Menor (Murcia).

El primer asentamiento humano conocido cerca de sus orillas pertenecía a un poblado Eneolítico de aproximadamente 3.000 años. A lo largo de la historia, la actividad humana ha impactado de forma recurrente sobre estas aguas. Por ejemplo, en la Edad Media los procesos de deforestación aumentaron las tasas de sedimentación y entre los siglos XVIII y XIX la construcción de canales, para comunicar la laguna costera con el Mediterráneo con objetivos pesqueros, cambió por completo su fauna.

Aunque por lo general, el Mar Menor ha demostrado tener una gran capacidad de recuperación y de adaptación que le ha permitido sobrevivir, su ecosistema es frágil y hay golpes que son difíciles de superar.

A principios de 2016, la laguna costera sufrió un proceso de eutrofización masiva, lo que provocó la acumulación de residuos orgánicos en las aguas y la proliferación de fitoplancton. Este fenómeno volvió las aguas turbias y produjo una pérdida de biodiversidad que hizo saltar las alarmas. Todo apuntaba a que, en esta ocasión, el ecosistema marino estaba al borde del colapso total.

Su integridad ecológica sigue en peligro

Las actividades económicas de la zona (principalmente, turismo y pesca) se han visto amenazadas gravemente desde entonces. La concienciación de la población ha ido creciendo y en la actualidad científicos, asociaciones e instituciones públicas trabajan a contrarreloj para reparar el daño que persiste desde hace décadas.

“Siempre ha habido incidencia de la actividad humana en el Mar Menor, pero nunca como en los últimos 40 años. Esta laguna ha sido sometida a tanta presión que ha estado a punto de perder irremediablemente su integridad ecológica”, asegura a Sinc Ángel Pérez Ruzafa, catedrático de Ecología en la Universidad de Murcia, que lleva años investigando los procesos de conservación de la laguna.

Pérez Ruzafa es uno de los miembros del Comité de Asesoramiento Científico del Mar Menor que se creó después del traumático episodio de 2016. En él se reúnen investigadores de todas las ramas para analizar el ecosistema lagunar y debatir cuáles son las medidas necesarias para devolverla a la vida. Entre sus filas hay, por ejemplo, expertos en hidrogeología concentrados en determinar el origen y los volúmenes de aguas superficiales o que estén entrando al Mar Menor por debajo del terreno. También hay biólogos, atentos a las dinámicas de las praderas y a las poblaciones de aves y peces, o químicos que analizan tanto los procesos en los suelos, como la depuración de las aguas o los distintos contaminantes que afectan al ecosistema.

Entre ellos, el grupo de investigación liderado por Pérez Ruzafa está enfocado actualmente en estudiar los mecanismos que estructuran las comunidades y la red trófica lagunares, así como el papel que tienen los canales de comunicación en la complejidad ecológica del Mar Menor. “Estamos convencidos de que ahí se encierra la clave de la singularidad y la resiliencia de este ecosistema”, asegura el científico.

La transparencia y color del agua enturbian el baño

Las estaciones de muestreo que se han puesto en marcha en la laguna costera se encargan de medir semanalmente diversos factores sobre su composición: clorofila, transparencia, turbidez y nivel de oxígeno en el agua, entre otras. Son datos accesibles para todos, aunque no hay nada más revelador que acercarse a esta conocida zona de veraneo y comprobarlo por uno mismo.

La turbidez y la transparencia del agua aún son temas preocupantes. / SINC

El principal cambio que se ha podido observar en los últimos meses es el color del agua y su transparencia. Mientras que en 2016 apenas se podía ver a un metro de profundidad, este año la claridad de las aguas llega hasta los 3,5 metros aproximadamente, según informa a Sinc el Director General del Mar Menor, Antonio Luengo Zapata.

No obstante, el verano ya ha traído días en los que es imposible distinguir los pies en el fondo de la laguna. Parece que la transparencia depende tanto de los vientos reinantes como de la zona que se observe, por lo que bañarse continúa siendo todo un reto en ciertos puntos.

“Los datos que aportan desde la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia indican una mejoría en cuanto a transparencia y turbidez del agua, así como en clorofila. En cambio, siguen habiendo concentraciones muy altas de nutrientes en al agua, sobre todo de nitratos”, explica a Sinc el ingeniero agrícola y ambientólogo Óscar Alcaraz.

El científico, miembro de la plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor, es uno más entre muchos de los expertos que advierten de que los nutrientes siguen estando disponibles y pueden disparar en cualquier momento un nuevo boom de fitoplancton.

Desde la propia Dirección General del Mar Menor lo confiesan. “Según nos advierten nuestros científicos no podemos descartar algún tipo de boom, aunque sea de forma puntual, porque el Mar Menor es un ecosistema vivo, con un equilibrio muy frágil”, explica Luengo.

Una aportación excesiva de nutrientes podría desestabilizar de nuevo ese equilibrio. Sin embargo, hay tantos factores implicados en la salud del Mar Menor que resulta imposible predecir con exactitud si volverá a ocurrir un episodio crítico como el de 2016 y cuándo. El clima, la evolución del propio ecosistema o su capacidad de autorregulación, por ejemplo, son factores no controlables que tienen un papel importante.

Se ha perdido el 85% de las praderas marinas

Entre los principales problemas que afronta la laguna, la entrada de nutrientes y la falta de vegetación marina continúan en el ojo del huracán. En especial preocupa este último. El 85% de las praderas marinas del Mar Menor han desaparecido como una consecuencia más de la drástica pérdida de transparencia de las aguas. “Eso no se recupera en un año ni en dos”, asegura Alcaraz.

Ruzafa, por su lado, tiene una visión algo más optimista. “La pérdida de las praderas ha sido un síntoma de la gravedad de la situación. Sin embargo, probablemente se ha sobredimensionado su importancia ecológica. La mayor parte de la pradera perdida estaba dominada por el alga Caulerpa prolifera, que invadió la laguna tras el dragado del canal de El Estacio. Este alga crea praderas densas que limitan la circulación del agua en la interfase sedimento-columna de agua y aportan tanta materia orgánica que ya estaba sobrepasando el 30% en muchos sitios con la consiguiente anoxia (falta de oxígeno) y empobrecimiento faunístico. Esto ya produjo, en su día, una drástica caída en las capturas de mújol.

Ahora es importante hacer el seguimiento de cómo evolucionan los fondos, pero lo más probable es que tanto las praderas de Caulerpa, como las de la fanerógama Cymodocea nodosa, se recuperen con cierta rapidez. Ambas especies están adaptadas a colonizar ambientes que pueden sufrir cambios bruscos”, concluye el catedrático.

Hacia una reducción de vertidos a la laguna

El otro debate que acapara la atención es el del aporte de nutrientes. El peso, mayoritariamente, recae una y otra vez sobre la agricultura que, aunque no es la única fuente de vertidos al Mar Menor, fue el principal desencadenante del proceso de eutrofización.

Así, algunos investigadores urgen un cambio en el actual sistema de cultivo hacia un modelo de agricultura sostenible, que va desde reducir el aporte de abonados nitrogenados hasta realizar mejoras en las prácticas agroambientales.

Pero, sobre todo, son esenciales las medidas preventivas para detener las avenidas que aportan nutrientes y sedimentos a la laguna, un foco fundamental sobre el que se debe actuar. “Hay que evitar esos arrastres y esto requiere una buena planificación en todo el territorio: ramblas, zonas urbanas, campos de cultivo, restos mineros, etc.”, detalla Alcaraz.

El ensanche y el dragado del canal de El Estacio en 1973 afectó gravemente a la laguna salada. / Sharon Garland

Los vertidos de origen agrícola desde la rambla del Albujón, uno de los puntos críticos del deterioro del Mar Menor, llegaron a suponer más del 80% del problema de la eutrofización a escala global.

Aunque los vertidos desde la rambla se han reducido en comparación con el año pasado, las actividades económicas no se pueden frenar de golpe y la solución más evidente pasa por crear planes eficientes de gestión de las aguas y desarrollar las infraestructuras necesarias. “Se requiere un plan estructural de identificación de los tipos de aguas que se generan por parte de las actividades humanas, sus características, sistemas de depuración y de reutilización o evacuación para cada tipo, de modo que optimicen el uso del agua y no causen daños ecológicos”, explica Ruzafa.

Lo cierto es que, lejos de la agricultura, las amenazas y presiones que sufre el Mar Menor son de los más variadas. La mala gestión de las playas o los procesos de urbanización masiva son otras de las causas del deterioro que no ha sido fruto de un día, sino de años o más bien décadas de malas prácticas, sin control, como vienen apuntando los científicos desde hace tiempo.

Ruzafa enfatiza: “Los científicos solemos sufrir la maldición de Casandra. Tenemos la capacidad de anticipar los cambios en los ecosistemas como consecuencia de la actividad humana, pero nadie nos cree”. Afortunadamente, el ecosistema lagunar aún no se ha perdido por completo y la sociedad está más implicada que nuca en su recuperación, pero la situación sigue siendo alarmante. Si bien, como asegura Ruzafa, “la toma de medidas adecuadas puede permitir recuperar su integridad ecológica”, no podemos permitirnos perder más tiempo.

Hace un año bañarse en el Mar Menor era todo un desafío. Su fondo fangoso y sus aguas verde oscuro no permitían ver el fondo, y su deteriorado aspecto se asemejaba más a un pantano que a una laguna salada. Resguardada por un cordón de arena que la protege casi por completo del Mediterráneo, al sudeste de España se encuentra esta laguna salada con miles de años de vida que la convierten en la de mayor extensión de Europa: el Mar Menor (Murcia).

El primer asentamiento humano conocido cerca de sus orillas pertenecía a un poblado Eneolítico de aproximadamente 3.000 años. A lo largo de la historia, la actividad humana ha impactado de forma recurrente sobre estas aguas. Por ejemplo, en la Edad Media los procesos de deforestación aumentaron las tasas de sedimentación y entre los siglos XVIII y XIX la construcción de canales, para comunicar la laguna costera con el Mediterráneo con objetivos pesqueros, cambió por completo su fauna.

Aunque por lo general, el Mar Menor ha demostrado tener una gran capacidad de recuperación y de adaptación que le ha permitido sobrevivir, su ecosistema es frágil y hay golpes que son difíciles de superar.

A principios de 2016, la laguna costera sufrió un proceso de eutrofización masiva, lo que provocó la acumulación de residuos orgánicos en las aguas y la proliferación de fitoplancton. Este fenómeno volvió las aguas turbias y produjo una pérdida de biodiversidad que hizo saltar las alarmas. Todo apuntaba a que, en esta ocasión, el ecosistema marino estaba al borde del colapso total.

Su integridad ecológica sigue en peligro

Las actividades económicas de la zona (principalmente, turismo y pesca) se han visto amenazadas gravemente desde entonces. La concienciación de la población ha ido creciendo y en la actualidad científicos, asociaciones e instituciones públicas trabajan a contrarreloj para reparar el daño que persiste desde hace décadas.

“Siempre ha habido incidencia de la actividad humana en el Mar Menor, pero nunca como en los últimos 40 años. Esta laguna ha sido sometida a tanta presión que ha estado a punto de perder irremediablemente su integridad ecológica”, asegura a Sinc Ángel Pérez Ruzafa, catedrático de Ecología en la Universidad de Murcia, que lleva años investigando los procesos de conservación de la laguna.

Pérez Ruzafa es uno de los miembros del Comité de Asesoramiento Científico del Mar Menor que se creó después del traumático episodio de 2016. En él se reúnen investigadores de todas las ramas para analizar el ecosistema lagunar y debatir cuáles son las medidas necesarias para devolverla a la vida. Entre sus filas hay, por ejemplo, expertos en hidrogeología concentrados en determinar el origen y los volúmenes de aguas superficiales o que estén entrando al Mar Menor por debajo del terreno. También hay biólogos, atentos a las dinámicas de las praderas y a las poblaciones de aves y peces, o químicos que analizan tanto los procesos en los suelos, como la depuración de las aguas o los distintos contaminantes que afectan al ecosistema.

Entre ellos, el grupo de investigación liderado por Pérez Ruzafa está enfocado actualmente en estudiar los mecanismos que estructuran las comunidades y la red trófica lagunares, así como el papel que tienen los canales de comunicación en la complejidad ecológica del Mar Menor. “Estamos convencidos de que ahí se encierra la clave de la singularidad y la resiliencia de este ecosistema”, asegura el científico.

La transparencia y color del agua enturbian el baño

Las estaciones de muestreo que se han puesto en marcha en la laguna costera se encargan de medir semanalmente diversos factores sobre su composición: clorofila, transparencia, turbidez y nivel de oxígeno en el agua, entre otras. Son datos accesibles para todos, aunque no hay nada más revelador que acercarse a esta conocida zona de veraneo y comprobarlo por uno mismo.

El principal cambio que se ha podido observar en los últimos meses es el color del agua y su transparencia. Mientras que en 2016 apenas se podía ver a un metro de profundidad, este año la claridad de las aguas llega hasta los 3,5 metros aproximadamente, según informa a Sinc el Director General del Mar Menor, Antonio Luengo Zapata.

No obstante, el verano ya ha traído días en los que es imposible distinguir los pies en el fondo de la laguna. Parece que la transparencia depende tanto de los vientos reinantes como de la zona que se observe, por lo que bañarse continúa siendo todo un reto en ciertos puntos.

“Los datos que aportan desde la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia indican una mejoría en cuanto a transparencia y turbidez del agua, así como en clorofila. En cambio, siguen habiendo concentraciones muy altas de nutrientes en al agua, sobre todo de nitratos”, explica a Sinc el ingeniero agrícola y ambientólogo Óscar Alcaraz.

El científico, miembro de la plataforma ciudadana Pacto por el Mar Menor, es uno más entre muchos de los expertos que advierten de que los nutrientes siguen estando disponibles y pueden disparar en cualquier momento un nuevo boom de fitoplancton.

Desde la propia Dirección General del Mar Menor lo confiesan. “Según nos advierten nuestros científicos no podemos descartar algún tipo de boom, aunque sea de forma puntual, porque el Mar Menor es un ecosistema vivo, con un equilibrio muy frágil”, explica Luengo.

Una aportación excesiva de nutrientes podría desestabilizar de nuevo ese equilibrio. Sin embargo, hay tantos factores implicados en la salud del Mar Menor que resulta imposible predecir con exactitud si volverá a ocurrir un episodio crítico como el de 2016 y cuándo. El clima, la evolución del propio ecosistema o su capacidad de autorregulación, por ejemplo, son factores no controlables que tienen un papel importante.

Se ha perdido el 85% de las praderas marinas

Entre los principales problemas que afronta la laguna, la entrada de nutrientes y la falta de vegetación marina continúan en el ojo del huracán. En especial preocupa este último. El 85% de las praderas marinas del Mar Menor han desaparecido como una consecuencia más de la drástica pérdida de transparencia de las aguas. “Eso no se recupera en un año ni en dos”, asegura Alcaraz.

Ruzafa, por su lado, tiene una visión algo más optimista. “La pérdida de las praderas ha sido un síntoma de la gravedad de la situación. Sin embargo, probablemente se ha sobredimensionado su importancia ecológica. La mayor parte de la pradera perdida estaba dominada por el alga Caulerpa prolifera, que invadió la laguna tras el dragado del canal de El Estacio. Este alga crea praderas densas que limitan la circulación del agua en la interfase sedimento-columna de agua y aportan tanta materia orgánica que ya estaba sobrepasando el 30% en muchos sitios con la consiguiente anoxia (falta de oxígeno) y empobrecimiento faunístico. Esto ya produjo, en su día, una drástica caída en las capturas de mújol.

Ahora es importante hacer el seguimiento de cómo evolucionan los fondos, pero lo más probable es que tanto las praderas de Caulerpa, como las de la fanerógama Cymodocea nodosa, se recuperen con cierta rapidez. Ambas especies están adaptadas a colonizar ambientes que pueden sufrir cambios bruscos”, concluye el catedrático.

Hacia una reducción de vertidos a la laguna

El otro debate que acapara la atención es el del aporte de nutrientes. El peso, mayoritariamente, recae una y otra vez sobre la agricultura que, aunque no es la única fuente de vertidos al Mar Menor, fue el principal desencadenante del proceso de eutrofización.

Así, algunos investigadores urgen un cambio en el actual sistema de cultivo hacia un modelo de agricultura sostenible, que va desde reducir el aporte de abonados nitrogenados hasta realizar mejoras en las prácticas agroambientales.

Pero, sobre todo, son esenciales las medidas preventivas para detener las avenidas que aportan nutrientes y sedimentos a la laguna, un foco fundamental sobre el que se debe actuar. “Hay que evitar esos arrastres y esto requiere una buena planificación en todo el territorio: ramblas, zonas urbanas, campos de cultivo, restos mineros, etc.”, detalla Alcaraz.

Los vertidos de origen agrícola desde la rambla del Albujón, uno de los puntos críticos del deterioro del Mar Menor, llegaron a suponer más del 80% del problema de la eutrofización a escala global.

Aunque los vertidos desde la rambla se han reducido en comparación con el año pasado, las actividades económicas no se pueden frenar de golpe y la solución más evidente pasa por crear planes eficientes de gestión de las aguas y desarrollar las infraestructuras necesarias. “Se requiere un plan estructural de identificación de los tipos de aguas que se generan por parte de las actividades humanas, sus características, sistemas de depuración y de reutilización o evacuación para cada tipo, de modo que optimicen el uso del agua y no causen daños ecológicos”, explica Ruzafa.

Lo cierto es que, lejos de la agricultura, las amenazas y presiones que sufre el Mar Menor son de los más variadas. La mala gestión de las playas o los procesos de urbanización masiva son otras de las causas del deterioro que no ha sido fruto de un día, sino de años o más bien décadas de malas prácticas, sin control, como vienen apuntando los científicos desde hace tiempo.

Ruzafa enfatiza: “Los científicos solemos sufrir la maldición de Casandra. Tenemos la capacidad de anticipar los cambios en los ecosistemas como consecuencia de la actividad humana, pero nadie nos cree”. Afortunadamente, el ecosistema lagunar aún no se ha perdido por completo y la sociedad está más implicada que nuca en su recuperación, pero la situación sigue siendo alarmante. Si bien, como asegura Ruzafa, “la toma de medidas adecuadas puede permitir recuperar su integridad ecológica”, no podemos permitirnos perder más tiempo.

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